Una interesante reflexión personal

30 Oct

Carta de uno de nuestros participantes de Gure Artean….

Animales de granja y lo que he aprendido:

Antes de venir, ya sabía estar con animales porque tenía animales en casa. Pero cuando vine a la granja y tenía que estar con animales y tener una responsabilidad me daba miedo y no entendía como era. Pero he aprendido a dar la comida y a cuidarlos. Antes tenía miedo de meterme con los burros y donde las cerdas. Llevo dos años aquí y he cogido responsabilidades con migo mismo. He aprendido muchas cosas. Se me han quitado muchos miedos. Porque ahora controlo la manada de burros y entro con ellos y si se ponen nerviosos yo ya no tengo miedo. Como a los cerdos, que les limpio el bebedero y entro a dentro.

Lo que me han enseñado todos los de Gure Sustraiak, ha sido para aprender y  ahora soy diferente y he cambiado mucho. Antes no hablaba ni contaba cómo me sentía y ahora me suelto y hablo más cosas que me cuestan y como me siento. Ahora estoy orgulloso y me siento mejor, he madurado. Ahora soy una persona totalmente diferente y he aprendido a solucionar problemas de cómo me siento.

Los animales me han enseñado que si los cuidas y les das amor y cariño, ellos te lo devuelven a ti, sobre todo una perra que se llama Sua. Se ha hecho muy amiga mía y me da amor, cariño y juega conmigo. A veces, no te imaginas lo que puedes aprender de los animales y por ti mismo. Te das cuenta que los animales valen mucho y que puedes cambiar en la vida.

Yo la verdad era un chaval que tenía miedos y que no tenía confianza conmigo mismo ni con nadie. Ni hablaba, era muy callado y tenía muchos problemas y me enfadaba. Más chulo y borde y se me fue la relación con mi familia. En estos dos años me ha costado y empecé a confiar en mí y en las personas. Me han servido muchas cosas al estar aquí y ahora tengo una vida nueva. Soy diferente y estoy orgulloso y feliz de lo que he cambiado. Para mí lo más importante es que he cambiado mucha la relación con mi familia que ahora les estoy apoyando en los momentos malos y buenos. Ahora la relación con mi familia es un 9 de nota.

Ahora soy fuerte y confió en mí, estoy lleno de felicidad y energía porque he cambiado y he madurado. También he aprendido a trabajar en equipo y a ser una piña con los cinco compañeros y nuestros educadores.

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